Palabras que enamoren

02 febrero 2010

«Será el primer acuerdo usar la palabra para debatir y en su caso acordar, nunca para zaherir y en su caso ganar». Porque Gabilondo sepa Teodicea y Metafí­sica – es catedrático de Filosofí­a – no se infiere de ello que haya visto el «SER» o haya visto a «DIOS». Incluso tal vez está convencido el Ministro de no saber la «VERDAD». Su convencimiento es la necesidad de buscar la verdad y de ahí­ le venga su enamoramiento de la palabra. Ángel Gabilondo Pujol, Ministro de Educación desde el 7 de abril de 2009, tiene la firme convicción de que el camino que nos lleva al conocimiento, el buril del concepto, es la palabra. La conversación es la metodologí­a del filósofo y también lo debe ser del polí­tico. Ángel Gabilondo, Ministro, ha instalado el debate en su quehacer polí­tico y pretende hacer posible el pacto sobre educación. ¿Cuál es el sistema educativo bueno? – Es mejor sistema el que gozase de la aprobación de una mayorí­a cualificada de las Cortes, la mayorí­a de 2/3 de sus señorí­as, como mí­nimo. Si se estableciese polí­ticamente esa norma, la ley siempre serí­a pactada, para agrado de la sociedad. Las más de 100 medidas puestas sobre la mesa para el debate, precedente del pacto acordado, son las contenidas en 23 documentos aportados por 23 Asociaciones cí­vicas, en 11 provenientes de 11 Comunidades Autónomas y 1 proveniente de un conjunto de 6 Autonomí­as con Gobiernos del PP. Los 35 documentos son papeles para el diálogo sobre cómo mejor atender la demanda educativa de la sociedad. Tenemos el deber de adquirir excelencia de personalidad de nuestros hijos, sin olvidar que la educación es un derecho que debe ejercerse durante toda la vida, para mayor dignidad personal. La polí­tica está servida. El PP puede aumentar, no procurando el pacto, la nostalgia del filósofo Ángel Gabilondo, que en su modo de comparecer Ministro, muestra, una cierta melancolí­a, al igual que dicen que la mostró el estoico Marco Aurelio cuando fue coronado emperador. Lo que el PP conseguirá ciertamente es descalificarse como Gobierno. Pues no sólo la Filosofí­a, en su intento de satisfacer la curiosidad sobre la verdad, considera el mejor método el debate, sino que la Polí­tica, en su intento de marcar las condiciones de lo bueno, exige en su misma esencia acuerdo y pacto. De lo contrario no se harí­a Polí­tica, sino Religión.

Manuel Pérez Castell
Diputado de España por Albacete