Especialistas en ganar elecciones y perder juicios

10 octubre 2011

La última sentencia judicial contra el Ayuntamiento de La Roda, que adelanta este periódico, es la gota que colma el vaso de la pésima gestión de Vicente Aroca desde que accedió a la alcaldía en 2007

Mientras la crisis ahoga al Ayuntamiento de La Roda –con la mayor deuda de su historia, un déficit desbocado y un paro que no deja de aumentar-, los dirigentes políticos de nuestra localidad siguen tomando decisiones, perfectamente evitables, que suponen un coste añadido a las maltrechas arcas municipales. La actitud cerril del núcleo duro del equipo de Gobierno para no facilitar a la oposición el dato concreto de la deuda con proveedores ha supuesto que el consistorio tenga que desembolsar unos 2.000 euros para pagar las costas judiciales de un proceso que, al final, obliga a Vicente Aroca a hacer público ese dato. Dice Constantino Berruga que es una cantidad insignificante, aunque habría que recordarle al portavoz del Gobierno municipal que muchos de sus vecinos sudan la gota gorda cada mes para ganar bastante menos de esa cantidad que él desprecia.

Ahora, CRÓNICA desvela una nueva sentencia judicial que obliga al consistorio a readmitir a dos trabajadoras del Punto Limpio por un despido “improcedente”.  Si no las incorpora nuevamente a su puesto de trabajo, que parece que no lo hará, el Ayuntamiento deberá indemnizarlas con más de 15.000 euros, que salen de los bolsillos de todos los rodenses. Y mientras tanto, se recortan las subvenciones para importantísimos colectivos de nuestra localidad por la crisis…

Pues por la crisis debemos exigirles a nuestros representantes políticos que sean mucho más diligentes con todas las decisiones que toman y, antes de tomarlas, tienen que calibrar con más cuidado las consecuencias que pueden producirse. Pero, además, es necesario recordar al PP de La Roda, que lleva más de 24 años en el gobierno local, que, aunque no lo crea, su poder no es ilimitado. Que no puede hacer y deshacer a su antojo, impulsivamente, porque está sujeto a los mismos mecanismos de control que el resto de ciudadanos, con el añadido de que sus conductas deberían ser un ejemplo y no suponer un bochorno para los rodenses a los que representa desde el Ayuntamiento.

Las últimas sentencias judiciales son un durísimo revés a las decisiones gobierno popular de La Roda, que, en los citados casos, los tribunales declaran ilegales. Si no cambia de rumbo, el actual alcalde –que se está especializando en ganar elecciones y perder juicios- pasará a la historia como uno de los más nefastos políticos de todos los tiempos en La Roda. Y ahora lo que se necesitan son gestores más hábiles, comprometidos y mucho más inteligentes.