Niño Burbuja intenta encontrar una explicación a qué le pasaría por la cabeza al alcalde para llamar «gilipollas» en televisión a los que critican la gestión de Cospedal
1. La vida en sociedad es posible por un filtro que impide que la mayoría de nuestros pensamientos salga de los circuitos neuronales y llegue a la boca. Este filtro se encarga, además, de que el selecto número de pensamientos que consigue el visado para entrar al mecanismo de la fonación lo haga vestido con algo que podríamos llamar educación. Y así la vida pasa, más o menos soportable.
Pero con el aumento de la temperatura corporal (o con el alcohol, aunque no es el caso) el mecanismo a veces falla, y entonces pasa lo que le pasó al alcalde en Teleroda: “Pero eso es de gilipollas” [pensar que Cospedal está desmantelando la sanidad pública de Castilla-La Mancha]. En términos fisiológicos: la sangre en ebullición cortocircuitó el filtro de Vicente Aroca y el pensamiento sin visado y desnudo, esto es, inmaculadamente sincero, alcanzó la boca y se hizo palabra, que diría un evangelista cursi. “Pero eso es de gilipollas”. Y enseguida: “Uy, perdón”. El filtro, que vuelve a funcionar, y que contempla impotente cómo el pensamiento desnudo que se le escurrió al morro queda flotando en el aire.
La vida se hace entonces insoportable, llagosa, y el escozor de uno es la vergüenza y el arrepentimiento del otro. Ya solo queda esperar con las orejas gachas a que el ofendido acepte las disculpas, cuando y como quiera.
Errar nos hace más humanos, y todavía más reconocer esos errores y hacer propósito de enmienda.
2. Imaginen: 27 de enero de 2011, 14:30 horas. Entrevista en directo al presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, en La Sexta. Tras casi una hora de conversación:
Entrevistadora: “¿Debemos tener miedo a enfrentarnos al futuro más inmediato con una deuda escandalosa, sin casi dinero para pagar las nóminas de los funcionarios y los servicios públicos esenciales?”.
J.M. Barreda: “Como mandatario político, ¿usted cree que yo quiero para mis hijos o para mí o para mi familia una comunidad autónoma arruinada, al borde del colapso?”.
Entrevistadora: “Es lo que dicen algunos”.
J.M. Barreda: “Pero eso es de gilipollas… Uy, perdón […]”.
Entrevistadora: “Nos quedamos con esa última frase del presidente”.
J.M. Barreda: “Perdón, perdón”.
La Sexta vuelve a emitir ese mismo día la entrevista, casi íntegra. Casi, porque esta última parte ha desaparecido (a petición del presidente).
¿Qué hubieran pensado ustedes? ¿Qué hubieran dicho algunos? Nos quedamos con esa última frase.