Opinión

La Contra

04 diciembre 2012

  • Dimisiones, destituciones y fútbol

Entre todos la mataron y ella sola se murió. Un matrimonio que ha terminado en divorcio, como esas parejas que están varios años viviendo juntos tan felices y es firmar el contrato en la iglesia o el juzgado e irse la relación al garete. Así podemos resumir el final de la relación entre Juan Francisco Toboso, presidente de La Roda, y Antonio Cabezuelo “Rojo”, el hasta el jueves entrenador rojillo. Dos personalidades parecidas que han chocado, dos individuos con carácter fuerte y mucho orgullo. Ninguno entendió al otro. Ni uno se ha puesto en la piel de presidente de club humilde ni el otro se ha puesto en la piel de entrenador de un equipo de la Segunda B.

No era la primera vez en esta temporada, por no contar las de años anteriores, que Rojo había lanzado el órdago de la dimisión, pero esta vez no ha reculado y se mantenido firme. Es como el marido que tras una bronca baja a por tabaco y no vuelve. Lo peor es la imagen que se dio en el partido del jueves. Parecía un partido de solteros contra casados de una empresa, pocas ganas por parte de un plantel rojillo tocado en el ánimo, una afición que iba a ver que se cocía y, lo peor, un banquillo sin entrenador. Esa no es la imagen que debe dar ni La Roda CF ni un entrenador como Antonio Cabezuelo. La decisión de abandonar el banquillo debería haber sido una dimisión ejemplar, que se podría haber pactado y anunciado tras el encuentro, otras maneras, otra imagen. Fuera rabietas y orgullos.

Pero además de Rojo se ha ido José Carlos Izquierdo, un chico para todo en el organigrama deportivo de La Roda CF. Ha ejercido de preparador físico, de segundo entrenador, pero José Carlos era sobre todo amigo y artífice de la unión en el vestuario. Todo esto desde un segundo plano. Una posición desde la que se ganó el respeto y afecto de toda la plantilla, un hueco difícil de cubrir el que ha dejado José Carlos en el vestuario. Éste si merece un buen balón de oro. Una pena que no haya querido seguir.

Pero bueno, a rey muerto, rey puesto. Ahora Eloy es el mejor entrenador del mundo, porque va a ser el entrenador que logre la permanencia. El domingo pasado se sentó por primera vez en el banquillo de La Roda CF, puso una alineación continuista con la única novedad de Rojas por el sancionado Pelegrina. Rojas mejora mucho la salida del balón de los rojillos, esperemos que tenga continuidad en el juego. Del partido poco que contar, el Jaén apretó los quince primeros y los cinco último minutos, mientras La Roda llevó el peso del partido pero dando por bueno el empate y sin tirarse como locos hacia la meta jienense.

Las puntuaciones:

  • Balón de Oro: A la plantilla de La Roda CF. A pesar de tener una semana complicada, el domingo dieron su mejor cara. Es de alabar el compromiso de estos jugadores con la entidad.
  • Balón de plata: A la afición desplazada a Jaén, más de 100 personas. Hay que animar a la gente a que se desplace a animar a los rojillos. Buena iniciativa la que tuvo la Furia Rojilla de sacar autobús a buen precio.
  • Balón de Bronce: A Eloy Jiménez. Es un balón adelantado, porque confío en que hará un buen juego y nos mantendrá en Segunda B. Me gustan los entrenadores que han sido jugadores de toque y calidad porque suelen hacer un buen juego. Suerte.
  • Cuchara de Madera: Alberto Jiménez, conductor de Castilla-La Mancha en juego. Presumen de contar lo que hacen los equipos de la región, pero lo hacen a su manera, es decir, dando prioridad a los equipos de Toledo. Ningunean a otros equipos como La Roda. Un ejemplo en la retransmisión del pasado domingo dejó con la palabra en la boca a Román Escudero en varias ocasiones, sobre todo finalizando el partido, para dar paso a los partidos de Toledo y Talavera. Y si no que se lo digan a mi amigo Miguel, que volvíamos al pueblo en su coche y no rompimos del salpicadero de milagro.

Volviendo al tema del cambio de entrenador. No hemos tenido suerte o no hemos sabido buscarla. En Onteniente ha aparecido un iluminado de esos que aparecen cada cierto tiempo en el fútbol, tipo Dimitri Piterman. El susodicho se llama John Clarkson y ahora es dueño, entrenador y no sé cuantas cosas más del Onteniente CF, llegó y puso billetes para pagar la deuda y encima no cobra entrena “de gratis”, y no solo eso, el tío elige él al presidente, que para eso es el dueño, así con un par. El mundo al revés, el entrenador eligiendo al presidente. Aunque claro dicen los lugareños de aquellas tierras que de fútbol sabe lo justo o menos.

Vamos a mirarnos el ombligo. La Contra la lee bastante gente y según me dicen hay gente a la que le gusta, otra que ni fu ni fa y a algunos les parece mala y preferirían que no se publicara. Así que he decidido someterme a una valoración popular, quiero que la gente juzgue a este humilde servidor, que me aplaudan o me silben. El próximo domingo, a eso de las 14:50, 2 horas y 10minutos antes del partido, estaré en el centro del campo del municipal, para el que me quiera pitar que me pite y los que quieran, espero que sean mayoría, me apludan. He dicho.