- La división continúa, y según a cuál de las dos Españas pertenezcamos, así nos irá
Ángel Francisco Carromero (27 años), dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular. Tras acumular más de 40 sanciones de tráfico, varias de ellas muy graves, se le retiró el permiso de conducir por haber agotado todos sus puntos. Marchó a Cuba el pasado verano, donde condujo (obviamente sin carnet) un automóvil que estrelló y murieron dos personas. Condenado a cuatro años de prisión por homicidio imprudente por la justicia cubana, fue extraditado a España en diciembre pasado, y menos de dos semanas después de ingresar en la prisión de Segovia se le concedió el tercer grado, de manera que puede pasar los fines de semana en casa, y el resto de días duerme en un centro de inserción social de Madrid. Conserva su puesto de asesor en la Junta de Distrito de Moratalaz, por el que percibe unos 50.000 euros brutos al año. Esperanza Aguirre dijo de él que no había cometido ningún delito.
Alfonso Fernández, popularmente conocido como Alfon (21 años), vecino del barrio madrileño de Vallecas. Fue detenido junto a su novia durante la huelga general del pasado 14 de noviembre, por la mañana, mucho antes de que comenzaran las manifestaciones y los disturbios. Al parecer llevaba consigo un artefacto explosivo dentro de una mochila. Según su versión, la policía sacó la mochila de un matorral cercano y le cargó el mochuelo. Nadie hasta la fecha ha podido demostrar lo contrario, pero Alfon ha pasado 56 días en prisión preventiva, sin una acusación en firme, sometido al régimen penitenciario FIES-5 (Características especiales: «Internos que dadas sus características criminológicas o penitenciarias precisan de un especial seguimiento, por razones de seguridad»), que es el que se suele aplicar a terroristas y narcotraficantes peligrosos, entre otros. Ha sido puesto en libertad provisional con las mismas explicaciones válidas que se dieron para su detención: ninguna. Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, insiste en que es un delincuente y que “portaba un artefacto explosivo” en el momento de su detención.
Esto es lo que hay. El mito de las dos Españas sigue vigente. Pero no se engañen: no se trata de la España de izquierdas y la de derechas, o la de republicanos y la de monárquicos, no. Se trata de la España de quienes mandan (o quieren mandar) y la de quienes ni siquiera con nuestros votos podemos evitar que así sea; de la de los mangantes y la de los que vemos cómo se esfuman nuestros derechos civiles un día sí y otro también. Se trata, en fin, de la España de arriba y la de abajo. Los de arriba se dieron cuenta de ello hace bastante tiempo, y por eso nos llevan mucha ventaja.
Libro – Miguel Hernández, Viento del pueblo (1937). Este poemario se publicó en plena Guerra Civil, menos de un año después del golpe de estado de julio de 1936. Miguel Hernández, 26 años por entonces, escribía y recitaba para sus compañeros al mismo tiempo que combatía en el frente. Así lo explicaba nuestro paisano Tomás Navarro Tomás un año antes, en un texto que apareció como prefacio del libro: “Siente con amplitud y profundidad la tragedia de España, el sacrificio del pueblo y la misión de la juventud. Sirve a su pueblo como poeta y como soldado”. Y el propio Hernández insistía en su vocación de servicio como poeta en la dedicatoria a Vicente Aleixandre: “El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pie de cada siglo”. Duele bastante, aunque no sorprende demasiado, comprobar que los motivos de indignación del poeta oriolano no han cambiado en absoluto tres cuartos de siglo después: “Fuera, fuera, ladrones de naciones, / guardianes de la cúpula banquera, / cluecas del capital y sus doblones: / ¡fuera, fuera!”
Disco – Lisabö, Animalia Lotsatuen Putzua (2011). Es infinitamente más probable ver a Rodrigo Rato pisar la cárcel que escuchar a este excelente grupo de Irún en una radiofórmula convencional. La revista Rockdelux, que no suele dar puntadas sin hilo, parece tener una gran debilidad por ellos, puesto que consideraron que este disco fue el mejor álbum nacional de 2011, y ahora los han nombrado mejor grupo en directo de 2012, y yo creo que no les falta razón en absoluto. Recomendaría una escucha diaria del disco como máximo, porque te deja literalmente exhausto (y sólo son seis temas, pero qué seis temas). Y otra advertencia: abstenerse oídos demasiado sensibles. No será que no aviso. [Gracias a Javier Vizcaíno por la traducción del título al español: El pozo de los animales avergonzados.]
Película – Costa-Gavras, Arcadia (Le couperet, 2005). Extraordinaria comedia negra del director franco-griego, otro que no acostumbra a dar puntadas sin hilo. La película trata un tema social que ya era candente hace diez años: el desempleo causado por la deslocalización de grandes empresas. Podríamos decir que la cinta resulta algo visionaria, teniendo en cuenta cómo se han agravado las cosas un tiempo después, pero seguramente, de haberla rodado hace un año o dos (en lugar de su más reciente El Capital, bastante flojita), Costa-Gavras habría puesto a Bruno Davert (personaje principal, interpretado magníficamente por el actor francés de origen español José García) a matar políticos o banqueros, en lugar de asesinar a potenciales competidores por el ansiado puesto de trabajo. Dando ideas, que acostumbro yo a decir.
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