- El equipo de Gobierno integrará en el régimen general de la Seguridad Social a unos 25 funcionarios que procedían de la antigua Munpal y que hasta ahora gozaban de asistencia sanitaria privada. Fuentes municipales afirman que el proceso se hace «con todas las garantías» pero los enfermos denuncian falta de información
Nuevo frente que se abre en el seno del Ayuntamiento de La Roda y que desvela este periódico. Un grupo de funcionarios municipales están sumamente molestos por las formas del equipo de Gobierno para integrarlos en el régimen General de la Seguridad Social. Hasta ahora, estos 25 trabajadores junto a sus familias -un total de unas 130 personas- estaban cubiertos por un seguro médico privado, que ahora el alcalde ha decidido no renovar para reducir costes. «Nos hemos quedado totalmente desamparados», afirma uno de estos trabajadores.
Antecedentes
Para encontrar el origen del problema que ahora Vicente Aroca tiene sobre la mesa hay que remontarse a 1993. Entonces, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto 480/1993 de 2 de abril, para integrar en el Régimen General de la Seguridad Social a los funcionarios de la administración local, que hasta entonces percibían las prestaciones sanitarias de la Mutualidad Nacional para la Administración Local (Munpal). Sin embargo, en aquel momento, la disposición transitoria quinta del referido Real Decreto daba opción a los ayuntamientos a contratar un seguro privado para los trabajadores que hasta entonces estaban en la Munpal. Y el entonces alcalde, Sixto González, tras consultarlo con los sindicatos, apostó por esta vía.
Desde entonces, estos 25 funcionarios de La Roda y sus familias han estado cubiertos por asistencia sanitaria privada. En los últimos años, con la compañía Sanitas, después de que el 18 de marzo de 2011 Vicente Aroca se lo adjudicara por decreto (Decreto de Alcaldía 28/2011, contratando el servicio de asistencia médica y hospitalaria por importe de 50,21 euros beneficiario/mes para un contingente estimado de 130 personas).
Esa adjudicación se prorrogó en 2012, pero en este 2013 Aroca ha decidido no continuar con el contrato, como consta en el Decreto 1/2013. Según las fuentes consultadas, se hace para ahorrar. Estamos ante un proceso que, en líneas generales, han recomendado a ayuntamientos de toda España abogados y consultores de la administración local y que se está produciendo en otros muchos consistorios, como por ejemplo el de Badajoz. Otras fuentes conocedoras de la situación en La Roda afirman que la resolución del contrato también está motivada por la deuda que el Ayuntamiento mantenía con la compañía.
«Las formas no han sido las correctas»
En cualquier caso, según ha podido saber CRÓNICA, durante la tercera semana de marzo se celebró una reunión en el salón de plenos del Ayuntamiento, en la que estuvieron presentes el concejal de Personal, Aurelio Alarcón, representantes de Sanitas y los trabajadores afectados. Allí se les comunicó que el 31 de marzo finalizaba el convenio y se la aseguradora les dio la posibilidad de contratar pólizas privadas individuales.
«Nos lo dijeron con menos de dos semanas de antelación», se lamenta un trabajador, «y el día 1 de abril nos hemos encontrado con que tanto nosotros como nuestras familias no tenemos cobertura sanitaria hasta que no nos den de alta en la Seguridad Social, en el SESCAM», afirma. El mayor problema lo están afrontando quienes tienen enfermedades crónicas, o están inmersos o a la espera de una operación, o de baja laboral. Además, denuncian problemas con el traslado de sus historiales clínicos.
Los trabajadores afectados -los más veteranos del Ayuntamiento- afirman que entienden su paso al régimen general de la Seguridad Social, que no pretenden ser ningunos privilegiados, pero acusan a Vicente Aroca «de una insensibilidad absoluta, tanto con nosotros como con nuestras familias», dice uno. Creen que el alcalde debería haberlo comunicado con mucho más tiempo de antelación e insinúan que no lo ha hecho por venganza, puesto que entre estos funcionarios hay policías locales, con los que Aroca mantiene un enfrentamiento abierto.