Clamor popular

  • En el último pleno el Partido Popular ha propuesto a Juan Molina como hijo adoptivo de La Roda. El Psoe se opuso, IU se abstuvo
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24 septiembre 2013

Algunos no hemos tenido la suerte de nacer en este bendito pueblo, pero hemos acabado en La Roda por diversos motivos y vicisitudes de la vida. Este vacío en nuestra existencia debería ser compensado de algún otro modo, esta carencia debería ser llenada de alguna forma por los rodenses que nos han acogido. ¡Exijo una reparación! No estoy de acuerdo con el Niño Burbuja cuando dice que pensamos que nuestro pueblo es el mejor porque es el nuestro. Es el mejor y punto, no hay ni que razonarlo.

Otra persona que, como yo, tampoco ha tenido la fortuna de venir al mundo en esta extraordinaria tierra es Juan, el cura que recientemente nos ha dejado para llevar su predicamento a la cercana Ossa de Montiel. Pues resulta que en el último pleno el Partido Popular ha propuesto a Juan como hijo adoptivo de La Roda. Igual es una forma de compensar los años en que no ha disfrutado ni disfrutará de La Roda. Pero, vaya, lo que parecía ser un camino de rosas hasta su nombramiento se ha plagado de espinas, ya que los villanos del PSOE se han opuesto, mientras que el malandrín de IU se ha abstenido: no ha habido la unanimidad ansiada.

Nuestro alcalde se ha extrañado, ya que ha venido a decir que era el sentir de toda la población, o sea, que la propuesta llegaba al pleno por aclamación popular. El problema ha sido, entiende Vicente, que tanto el PSOE como IU no han recogido la voz de sus votantes y, actuando a espaldas de estos, han votado en contra de su opinión. Una prueba más de que los políticos están cada vez más alejados de su pueblo, gobernando u oponiéndose sin tener en cuenta el clamor de la calle.

Es posible que alguno piense que seis años de residencia local no son muchos como para recibir tan honorable título, pero si le damos la vuelta, cuanto menos tiempo has vivido en La Roda, más minutos has estado privado de semejante privilegio; por lo tanto, se acrecientan los motivos para recibir el nombramiento.

Ironías aparte, y a pesar de no ser para nada asiduo de la parroquia local, reconozco que Juan es un tipo que me ha caído bien. No sé si ha sido un buen cura o no, si ha sido una buena persona o no o si ha hecho mucho por el pueblo o no, no lo he tratado hasta ese punto. Tampoco sé si sería bueno aceptar el título de hijo adoptivo cuando no lleva el consenso de toda la población. O, por lo menos, con la oposición de una numerosa parte de los concejales. Por otra parte, los no nacidos en La Roda no necesitamos de ningún reconocimiento público para sentirnos, a nuestro modo, rodenses de adopción. Oye, que si mi mujer hubiera residido en Barrax, ahora me sentiría un barrajeño más.

Por cierto, conozco a una persona que no nació en La Roda, que lleva más de veinte años viviendo en La Roda, que está criando dos hijos rodenses, que tiene una esposa rodense, unos cuantos amigos rodenses, un libro sobre La Roda, un año escribiendo “tontás” en un periódico rodense, que dice “buenismo” y “boniquisco” con total naturalidad… Está claro, soy el próximo.