Nuevo capítulo en el proceso de desmantelamiento de la sanidad pública de Castilla-La Mancha mediante la derivación de pacientes a clínicas privadas de la Comunidad de Madrid. Según ha podido saber este periódico, el SESCAM está ofreciendo a pacientes de La Roda la posibilidad de agilizar sus intervenciones en estos centros privados situados a más de 200 kilómetros de sus hogares… a los que deben trasladarse por sus propios medios. Hasta ahora la Consejería de Sanidad ofrecía la posibilidad de viajar en ambulancias compartidas, algo sumamente incómodo según los afectados. Ahora ni eso: “Me han llamado para operarme del menisco en una clínica privada de Madrid. Llevo seis meses esperando. Me han dicho que tengo que ir y volver en coche privado, en tren o en autobús, y que después me pagarían los gastos del billete o combustible”, denuncia una ciudadana de La Roda.
En los últimos meses se han repetido casos similares. Quien no acepta trasladarse a Madrid, pierde su turno en lista de espera y debe esperar entre 4 y 6 meses más de media, según denuncian los sindicatos. El que da el visto bueno se ve obligado a realizar cientos de kilómetros, entre viajes de preoperatorio –a clínicas privadas de Albacete-, intervención –en Madrid o Valencia- y revisiones.
Precisamente las revisiones y el post-operatorio se están convirtiendo en un calvario tanto para los pacientes afectados como para los médicos de la sanidad pública. “Muchos vienen a hacerse curas al centro de Salud… aunque es a la clínica en la que han sido operados o en la que le han hecho el preoperatorio donde deberían ir. Nosotros, sin embargo, por compromiso ético, los atendemos, aunque no sin dificultades”, dice un profesional. “Las operaciones en las clínicas privadas las hacen como churros. Nos tratan como a pacientes de segunda y en mi caso y en el que otros que conozco hemos sufrido complicaciones no previstas en los días posteriores”, asegura otro ciudadano de La Roda.
Objetivo: reducir listas de espera
Las derivaciones a clínicas privadas de otras comunidades forman parte de un plan de choque del Gobierno de Cospedal para reducir las listas de espera, a poco más de un año de las próximas elecciones autonómicas. Además, desde la Consejería de Sanidad justifican que las operaciones en estos centros salen más baratas, máxime cuando hay que afrontar una deuda “brutal” de 200 millones con la sanidad privada que dejó el gobierno socialista.
Los sindicatos denuncian una privatización encubierta del sistema, “un trato de favor hacia clínicas privadas con las que hacen negocio” y abogan por abrir plantas de hospitales en Castilla-La Mancha y recuperar las operaciones por las tardes –que los médicos cobraban como horas extras- en lugar de estos traslados “peligrosos para los pacientes y letales para la sanidad pública”.