Cerocerismo que vale

  • Reflexión sobre los empates sin goles de La Roda y el Albacete en sus respectivos partidos
Foto: LFP
16 febrero 2015

Pues sí. Las cosas, en general, hay que verlas con la perspectiva que relativiza casi todo. Los resultados de un partido de fútbol, también. Lo que unas veces no sirve para nada, otras representa un logro digno de encomio. Es lo que ocurrió ayer domingo con el resultado de nuestros equipos.

Por la mañana, La Roda C.F. abordó un partido con el objetivo fundamental de no perderlo. El rival, con idénticos problemas clasificatorios y el hecho de venir de una importante victoria en casa, otorgaba al empate una importancia vital. También hay que considerar en la columna del haber, que se añadía otra semana sin encajar, circunstancia esta muy tenida en cuenta por los entrenadores, fundamentalmente cuando aprietan los zapatos. Pues nada, que bien mirado tenemos que dar por bueno el resultado y aunque nos haya metido otra vez ahí abajo, rozando el fondo, la poquita distancia con los que están fuera del pozo, nos hace concebir la esperanza que no debe faltar en ningún ámbito de la vida. En el fútbol, tampoco.

Empate sin goles del Alba

Por la tarde, el Belmonte se vistió de gala para recibir al primo de Sevilla, que llegó jalonado por la algarabía de cientos, casi miles, de aficionados que se dejaron el alma en la garganta y tiñeron de verdiblanco una parte del estadio. Llegaba el que dicen que es el mejor equipo de toda la Segunda División; sí, el mismo al que ganamos en el Benito Villamarín. El mismo que no ha conseguido marcar un solo gol al más vulnerable de la categoría. De seis puntos que le hemos disputado, nos hemos hecho con cuatro. Buen bagaje.

El Betis se encontró con un rival que, esta vez sí, se ocupó tanto o más en defender la portería de Dorronsoro que en atacar la de Adán, obsesionado como vive por dejar a cero el casillero rival y cortar de una vez la sangría de goles que nos llenan el zurrón una semana sí y otra también. De todas maneras, en la primera mitad quien más y mejor rondó el área enemiga fue el equipo de Luis César, que cedía gentilmente la posesión del balón para robarlo después y salir endemoniado por la velocidad de Keko o la de Jorge Díaz. Lástima que no se culminaran esas contras vertiginosas…

En la segunda parte cambiaron las tornas. El Betis se metió en su papel de favorito y empujó al Alba contra la portería del Fondo Sur. Allí emergió de nuevo la cabeza de Pulido para repeler cuantos balones llegaban surcando el cielo albacetense. Gran partido del central toledano, que se dejó el alma y parte del cuerpo en el denuedo por no encajar y se fue al ataque cuando la ocasión lo requería. En una de esas, fue noqueado literal e involuntariamente por el portero bético y ahí anduvo el central, entre lucecitas y pajaritos, fajándose hasta el pitido final, que ya no teníamos posibilidad de reemplazarlo. Con Pulido, los demás, todos se batieron el cobre para no salir derrotados, seguramente pensando que ya habrá tiempo y rival más apropiado para mostrar el potencial atacante, que ayer no había que perder.

Con la perspectiva de la que hablábamos al principio, hemos de considerar que la jornada ha sido positiva y que tenemos la oportunidad y la obligación de hacerla mejor cuando llegue el domingo. Unos en Soria, en Los Pajaritos, a las nueve de la noche, con la fresca; y los otros en Marbella, al amparo del glamour y el desenfreno. Sinceramente, si tienen pensado viajar, casi que les recomiendo Marbella. Ya me contarán.